Dios me está llamando???

Comunmente escuchamos que debemos ir en búsqueda de nuestra Vocación, nos invitan a que hagamos un alto en nuestra vida y dediquemos un tiempo para preguntar al Señor ¿qué es lo que quieres de mi?

Muchas de las veces al sentir una inquietud acerca de nuestra vocación, después de haber investigado un poco, la primera idea que nos formamos acerca de ella es que la debemos de entender como aquel Llamado que Dios me hace a vivir un estilo de vida especifico dentro de la Iglesia, pero hace falta el reflexionar un poco mas allá.

Podríamos comenzar tratando de exponer cómo es que se va adquiriendo consciencia del llamado que Dios hace y cómo poco a poco se va cristalizando hasta el momento en que se tiene la certeza del llamado de parte de Dios, por ejemplo, debemos ser conscientes de que Dios habla directamente en nuestros corazones, a través de nuestro ser entero, incluso a través de nuestros impulsos y deseos. Podríamos pensar en personas que al ver a alguien enfermo en la calle o a alguien triste, sienten en su interior un impulso por acercarse a esas personas y tenderles la mano para ayudarles, digo esto sólo por poner un ejemplo; Esto evidentemente lo debemos tomar de una manera objetiva, pues aunque Dios nos hable a través de pensamientos y sentimientos no todo proviene de Dios, es por eso que debemos pedir la Luz del Espíritu Santo y así poder discernir aquello que viene de Dios y diferenciarlo de aquello que proviene de nosotros mismos.

También podemos descubrir su llamado a través de aquello que nos cautiva, de aquello que logra captar toda nuestra atención, por ejemplo, debemos poner especial atención en cuanto a que es posible que Dios me esté llamando a la vida religiosa sí en mi interior surge el deseo de entregar mi vida al servicio de los demás y la firme disposición de hacer vida las enseñanzas de Jesús en su Evangelio.
En un primer momento debemos darnos cuenta de que Dios nos habla a través de nuestras experiencias. Escuchar el llamado de Dios es un proceso interactivo, "un diálogo que se da entre Dios y Tú principalmente en la oración. Si observamos los llamados más representativos en las Escrituras, vemos que este patrón se confirma. Ya se trate de Abrahám, Moisés, Samuel, Jeremías, Jesús o Pedro, de alguna manera todos ellos escuchan la voz de Dios, a menudo en el interior de sus corazones y en ocasiones a través de experiencias externas. Sin importar cómo oigan la voz de Dios, cada una de estas personas ejemplares de las Escrituras finalmente responde abierta y generosamente. Después de un tiempo, sus llamados parecen obvios y literalmente definen quienes son ellos. Pero este no es el caso inicialmente.

Al principio cada uno responde con confusión y duda. La reacción inicial de cada uno varía desde "¡Yo no Señor!" "Soy demasiado joven" (Jeremías) o "Soy tartamudo" (Moisés) o "Soy demasiado pecador" (Pedro e Isaías). Pero en la medida en la que trataron de escuchar atentamente y responder abierta y generosamente, finalmente descubrieron para qué los llamaba Dios. Y mientras más profunda se volvía la respuesta con el tiempo, era más claro su sentido de haber sido llamados. Ellos desarrollaron un genuino y profundo sentido de vocación.

Así que cuando dicen que todos tenemos una vocación, lo que significa es que Dios nos habla a cada uno de manera personal y tiene una preferencia para cada uno de nosotros.

Es importante recordar que nuestra primera intuición sobre una vocación raramente va acompañada de mucha paz y claridad. Usualmente va acompañada de duda y confusión, tal vez incluso de ansiedad.

Recuerda que "Mantenerse fiel a la conversación con Dios con el tiempo trae un creciente sentido de claridad acerca de los que es correcto para ti y pone de manifiesto qué es lo que te traerá paz y alegría"

Si actualmente estás discerniendo tu llamado y estás experimentando incertidumbre, confía en que Dios te está hablando y que, si tratas de escuchar y responder, encontrarás el camino.

Recuerda que puedes recibir ayuda de parte de nuestro Hermano Promotor Vocacional, que está a tus ordenes para ofrecerte apoyo en tu discernimiento vocacional.

Contáctanos por correo electronico a vocaciones@religiososfuegonuevo.org

FaceBook